Principales Profesiones Estudiadas en América Latina: Tendencias 2026

En América Latina, las profesiones más estudiadas en 2026 reflejan una fuerte orientación hacia áreas administrativas, sociales, tecnológicas y de salud, impulsadas por la demanda laboral y la transformación digital. Datos recientes de portales de empleo y observatorios regionales destacan carreras como secretariado ejecutivo, trabajo social y tecnología de la información como las más populares entre estudiantes y postulantes.

Demanda en el Mercado Laboral Chileno y su Influencia Regional

Chile, como referente en el cono sur, ofrece un panorama claro de las profesiones más competidas según un estudio de Trabajando.com publicado en diciembre de 2025. Las 10 carreras y cargos con más postulaciones incluyen Secretariado Ejecutivo Bilingüe en primer lugar, seguido de Secretariado Ejecutivo, Técnico en Trabajo Social, Sociología, Técnico Jurídico y Técnico Financiero. Estas áreas acumulan la mayor cantidad de postulantes por vacante, lo que indica una alta preferencia estudiantil pese a la saturación del mercado.

Este fenómeno no es aislado en Chile, sino que se replica en otros países latinoamericanos donde las carreras administrativas y sociales dominan las matrículas universitarias. Por ejemplo, el secretariado bilingüe responde a la globalización y la necesidad de perfiles con competencias en idiomas y gestión, esenciales en empresas multinacionales presentes en México, Colombia y Argentina. De igual modo, los técnicos en trabajo social y sociología atraen a estudiantes interesados en el sector público y ONGs, sectores que crecen con las demandas sociales post-pandemia.

En contraste, carreras menos saturadas como Técnico en Farmacia, Química y Farmacia y Educación Parvularia sugieren oportunidades para quienes buscan equilibrar pasión y empleabilidad. Este análisis de Trabajando.com, basado en datos de postulaciones reales, ayuda a los jóvenes a elegir profesiones con menor competencia, promoviendo decisiones informadas en un contexto de alta deserción universitaria en la región.

Auge de Carreras Tecnológicas y Digitales en Latinoamérica

La transformación digital impulsa un giro hacia profesiones STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) en toda América Latina. Aunque datos específicos de matrículas varían por país, tendencias de 2025-2026 destacan Tecnología de la Información, Desarrollo de Software, Inteligencia Artificial, Ciberseguridad y Ciencia de Datos como las más estudiadas y demandadas.

En Ecuador, el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA 2025) revela que el país es «adoptante» de IA, rezagado frente a líderes regionales como Brasil y México, lo que genera un boom en inscripciones a carreras relacionadas. Universidades en la región reportan incrementos del 20-30% en matrículas de ingeniería en IA y ciberseguridad, impulsados por la digitalización de industrias como banca y comercio electrónico.

Carreras del futuro como Ingeniería Energética, Biotecnología (especialmente en salud) y Ciencia de Datos también captan estudiantes apasionados por la sostenibilidad y la salud global. La biotecnología, por ejemplo, aborda el envejecimiento poblacional y ofrece soluciones en salud, con proyecciones de alta demanda en Argentina y Brasil. Estos campos combinan innovación tecnológica con impacto social, atrayendo a generaciones millennials y Z que priorizan estabilidad y sueldos competitivos.

Profesiones en Salud e Ingeniería: Estabilidad y Crecimiento

El sector salud sigue siendo pilar de las elecciones estudiantiles, con énfasis en Enfermería, Técnicos en Radiología y Administradores de Salud. La pandemia aceleró esta tendencia, con proyecciones de crecimiento del 15% en la próxima década, similar a patrones observados en EE.UU. pero adaptados al contexto latinoamericano donde el envejecimiento y la urbanización aumentan la necesidad de profesionales cualificados.

En ingeniería, especialidades como Ingeniería Biomédica, Energías Renovables, Civil y Eléctrica lideran las preferencias, alineadas con metas de sostenibilidad regional. En América Latina, proyectos de energías limpias en Chile y Colombia impulsan matrículas en estas áreas, con estudiantes optando por ellas por su empleabilidad y contribución ambiental.

Datos de encuestas como la Deuda Social Argentina 2025 de la UCA subrayan el estrés económico que influye en elecciones educativas, priorizando carreras con rápida inserción laboral. Rankings globales de Times Higher Education 2025 destacan universidades latinoamericanas en investigación, fomentando estudios en áreas de prestigio como IA y biotecnología.

Estas tendencias reflejan un mercado laboral dinámico donde la globalización, digitalización y nuevos hábitos de consumo moldean las profesiones más estudiadas. Estudiantes en México, Brasil y Perú muestran patrones similares, con un 40% optando por carreras técnicas y administrativas según observatorios regionales. La clave reside en alinear pasiones personales con demandas futuras, como advierten expertos: no seguir modas, sino apostar por estabilidad y crecimiento.

En conclusión, las principales profesiones estudiadas en América Latina en 2026 giran en torno a administrativas como secretariado, sociales como trabajo social, tecnológicas como IA y ciberseguridad, y de salud e ingeniería. Datos de diciembre 2025 confirman que, pese a saturaciones en Chile, oportunidades abundan en áreas emergentes. Para futuros estudiantes, analizar saturación y tendencias regionales es esencial para una carrera exitosa y sostenible en un mercado en transformación.

Adopción de IA en el Mundo Laboral de América Latina: Consolidación en 2026 y su Impacto en el Empleo

La adopción de la inteligencia artificial (IA) en el mundo laboral de América Latina experimenta un crecimiento acelerado, con proyecciones para 2026 que destacan la consolidación de la IA generativa y agéntica en empresas y sectores públicos, impulsando eficiencia pero demandando recualificación laboral. Según datos recientes, el 70% de las organizaciones regionales utilizarán IA para optimizar procesos, mientras el sector público lidera con un aumento del 28% anual en inversiones.

Consolidación de la IA Generativa en Empresas y Sectores Públicos

En 2026, América Latina vivirá la consolidación de la IA generativa en las organizaciones, pasando de experimentos iniciales a soluciones que ejecutan procesos complejos con seguridad y previsibilidad. Xertica.ai, especialista en IA generativa y nube, prevé que la exigencia de resultados medibles y gobernanza impulsará esta demanda, especialmente en México, que destaca por sus inversiones y planes de expansión diversificados. El estudio “La Inteligencia Artificial en América Latina 2025” de NTT DATA y MIT Technology Review revela que el 56% de las empresas proyecta aumentos de inversión en IA hasta un 30%, y el 44% entre 30% y 100%, reflejando un compromiso fuerte con la tecnología.

El sector público lidera esta adopción, con un crecimiento anual del 28%, superando al privado, en áreas como Justicia, Salud y Medio Ambiente para modernizar la gestión y beneficiar directamente a los ciudadanos. Esto transforma el mundo laboral, automatizando tareas administrativas y analíticas, lo que libera a los trabajadores para roles de mayor valor estratégico. Sin embargo, el principal desafío técnico es la calidad y gobernanza de datos, obstáculo para el 69% de las organizaciones, junto con la urgente recualificación de la fuerza laboral. En Recursos Humanos, esto implica programas de upskilling enfocados en habilidades digitales, como manejo de herramientas IA y ética en datos, para mitigar riesgos de desempleo por automatización.

Además, la falta de marcos regulatorios claros frena inversiones, aunque expertos abogan por regulaciones que fomenten innovación responsable, posicionando a la región como protagonista en soluciones IA. En el ámbito laboral, esto podría generar miles de empleos en desarrollo de IA, ciberseguridad y gobernanza, especialmente en países como México y Brasil, donde la madurez tecnológica avanza.

IA Agéntica y su Revolución en el Comercio y Procesos Empresariales

La IA agéntica, capaz de actuar autónomamente, marcará 2026 en América Latina, con Visa pronosticando adopción masiva en pagos y compras. Más del 70% de los consumidores regionales ya usan IA para tareas como comparar precios o recomendaciones personalizadas, y se espera que agentes IA completen transacciones durante las fiestas de 2026, habilitados por Visa Intelligent Commerce. Catalina Tobar, líder de Visa para América Latina, afirma que la región entra en una era donde la IA actúa directamente en nombre de los usuarios, con más de dos tercios utilizando herramientas para decisiones de compra.

En el mundo laboral, esto impacta sectores como comercio, finanzas y telecomunicaciones, donde agentes autónomos reducirán costos operativos y mejorarán eficiencia en pymes y grandes firmas. Meta refuerza esta tendencia con la adquisición de Manus en diciembre de 2025, integrando agentes IA en Messenger, Facebook e Instagram para automatizar procesos y anticipar necesidades. Para Latinoamérica, particularmente Argentina, abre oportunidades en telecomunicaciones, ciberseguridad y servicios financieros, acelerando la adopción en automatización empresarial.

Progress Software indica que 2026 será de madurez IA, con foco en seguridad y visión a largo plazo, beneficiando a integradores de soluciones. EdgeUno proyecta que el 70% de las organizaciones usarán IA impulsada por conectividad y cloud. En telecomunicaciones, agentes IA protagonizarán, con el 40% de aplicaciones empresariales incorporándolos a finales de 2026. Para RRHH, esto demanda perfiles híbridos: expertos en IA ética, prompt engineering y supervisión de agentes, transformando roles tradicionales en ventas, atención al cliente y logística.

Desafíos Laborales y Oportunidades para la Recualificación Regional

La adopción IA plantea retos laborales clave: el 69% de organizaciones enfrenta problemas de datos, y la recualificación es urgente para evitar brechas. En América Latina y el Caribe, el BID enfatiza una adopción responsable, inclusiva y sostenible, priorizando inclusión para no dejar atrás a trabajadores de bajos ingresos. Esto implica políticas públicas de formación en IA, alianzas universidad-empresa y certificaciones accesibles.

Oportunidades abundan: IA generará empleos en desarrollo de agentes, análisis predictivo y compliance regulatorio. México lidera en expansión, mientras Visa y Meta impulsan ecosistemas que integran más de 100 socios globales. Francisco Lárez de Progress Software subraya que la innovación requiere madurez, abriendo puertas a integradores locales.

En RRHH, estrategias deben incluir auditorías de puestos para identificar tareas automatizables, planes de reskilling masivos y métricas de impacto en productividad. Países como Chile y Colombia avanzan en hubs IA, atrayendo talento y fomentando emprendimiento tech.

La adopción de IA en América Latina no solo consolida eficiencia laboral, sino que redefine el empleo hacia roles creativos y estratégicos. Con inversiones crecientes y foco en gobernanza, la región puede liderar una transformación inclusiva, donde la recualificación convierta desafíos en prosperidad compartida para millones de trabajadores. Esta evolución, proyectada para madurar en 2026, exige acción coordinada de gobiernos, empresas y educadores para maximizar beneficios y minimizar desigualdades.

El Desajuste Entre Formación Académica y Demandas Empresariales en América Latina

La brecha entre las carreras que estudian los profesionales en América Latina y las competencias que demandan las empresas representa uno de los desafíos más críticos del mercado laboral regional. Este desajuste no solo afecta la empleabilidad de los graduados, sino que también limita el crecimiento económico y perpetúa ciclos de desigualdad en la región.

La Realidad del Mercado Laboral Latinoamericano

El contexto laboral en América Latina presenta características particulares que intensifican esta brecha. Aproximadamente el 50% de los empleos en la región son informales, lo que limita significativamente el acceso y la aceptación de oportunidades de aprendizaje continuo y capacitación profesional. Esta informalidad genera un círculo vicioso donde muchos trabajadores no pueden acceder a programas de desarrollo de competencias, mientras que las empresas formales enfrentan dificultades para encontrar talento calificado que cumpla con sus requisitos específicos.

Las instituciones educativas tradicionales, en su mayoría, mantienen currículos diseñados con base en modelos académicos que no siempre responden a las necesidades dinámicas del mercado. Los estudiantes completan sus carreras con conocimientos teóricos sólidos, pero carecen de habilidades prácticas, experiencia en herramientas digitales y competencias blandas que las empresas consideran esenciales. Esta desconexión es particularmente evidente en sectores de rápido crecimiento como tecnología, manufactura avanzada y servicios digitales.

Competencias Demandadas vs. Competencias Desarrolladas

Las empresas en América Latina buscan profesionales con un perfil integral que combine conocimientos técnicos con habilidades transversales. Entre las competencias más solicitadas se encuentran el pensamiento crítico, la capacidad de adaptación, el trabajo en equipo, la comunicación efectiva y el dominio de tecnologías emergentes. Sin embargo, los programas académicos tradicionales frecuentemente priorizan la transmisión de contenidos teóricos sobre el desarrollo de estas habilidades prácticas.

El gap se amplifica cuando consideramos la velocidad del cambio tecnológico. Mientras que las universidades requieren años para actualizar sus planes de estudio, las empresas necesitan profesionales capacitados en tecnologías que apenas hace meses eran consideradas innovadoras. Esto genera una brecha temporal donde los graduados llegan al mercado laboral con conocimientos que ya están parcialmente obsoletos.

Iniciativas de Cierre de Brechas

Algunos países y organizaciones en la región han comenzado a implementar estrategias para cerrar esta brecha. La educación y formación profesional (VET, por sus siglas en inglés) emerge como una alternativa valiosa que combina aprendizaje teórico con experiencia práctica en entornos reales. Programas colaborativos entre instituciones educativas y empresas permiten que los estudiantes desarrollen competencias alineadas con las necesidades del mercado mientras aún están en formación.

La colaboración entre actores clave —gobiernos, instituciones educativas, empresas y organismos internacionales— es fundamental para diseñar currículos más relevantes y flexibles. Algunos modelos exitosos incluyen programas de aprendizaje dual, donde los estudiantes combinan educación formal con experiencia laboral; proyectos de inserción profesional que facilitan la transición de la escuela al trabajo; y reconocimiento de competencias adquiridas fuera del sistema educativo formal.

Además, la capacitación continua y el aprendizaje a lo largo de la vida se posicionan como elementos clave para mantener la relevancia profesional en un mercado laboral en constante transformación. Las empresas progresistas están invirtiendo en programas de desarrollo interno, mientras que los profesionales deben asumir mayor responsabilidad en su actualización permanente.

La solución a esta brecha requiere un enfoque sistémico donde todos los actores asuman responsabilidades compartidas. Las instituciones educativas deben modernizar sus currículos incorporando competencias digitales y blandas desde el inicio de la formación. Las empresas necesitan participar activamente en el diseño de programas educativos y ofrecer oportunidades de práctica profesional. Los gobiernos deben crear políticas que incentiven esta colaboración y faciliten el acceso a educación de calidad. Solo a través de esta articulación será posible reducir significativamente el desajuste entre lo que se enseña y lo que el mercado laboral realmente necesita, generando mejores oportunidades para los profesionales y mayor competitividad para las organizaciones en América Latina.

Las Profesiones Más Estudiadas en América Latina

La educación superior en América Latina experimenta una transformación significativa en los últimos años. Las profesiones que eligen los estudiantes reflejan tanto las tradiciones académicas de la región como la creciente demanda del mercado laboral global. En este contexto, es fundamental comprender cuáles son las carreras que lideran las matrículas universitarias y cómo estas se alinean con las oportunidades laborales emergentes.

Las Carreras Tradicionales que Dominan las Aulas

Durante más de dos décadas, las profesiones más estudiadas en América Latina han mantenido una notable consistencia. En México, por ejemplo, desde 2005 las cinco carreras con mayor matrícula son administración de empresas, ingeniería industrial, derecho, psicología y contabilidad. Estas disciplinas continúan siendo elegidas por miles de estudiantes cada año, consolidándose como opciones académicas de referencia en la región.

Sin embargo, esta preferencia histórica enfrenta un desafío importante. El Foro Económico Mundial proyecta una caída en la demanda laboral de profesiones tradicionales en áreas como contabilidad o administración de entre 20 y 25 por ciento para los próximos cinco años. Esta proyección representa un punto de inflexión crucial que obliga tanto a estudiantes como a instituciones educativas a repensar sus estrategias de formación.

El Auge de las Profesiones Tecnológicas y Digitales

Mientras las carreras tradicionales enfrentan una contracción proyectada, el panorama laboral se reorienta hacia sectores completamente diferentes. Las carreras en ingeniería técnica, tecnología de la información, profesiones artísticas digitales y educación especial lideran actualmente la matrícula universitaria en América Latina. Este cambio refleja la aceleración de la transformación digital que caracteriza la economía contemporánea.

Los datos más recientes muestran un crecimiento acelerado en programas específicos. Entre los ciclos escolares 2023-2024 y 2024-2025, las carreras con mayor crecimiento de estudiantes de nuevo ingreso fueron gastronomía con 10.9 por ciento, desarrollo de software con 10.8 por ciento y negocios con 10.2 por ciento. Este incremento en desarrollo de software es particularmente significativo, indicando que los estudiantes reconocen la importancia de las competencias digitales en el mercado laboral actual.

En contraste, programas como informática, finanzas y formación docente para preescolar registraron disminuciones en su matrícula de 6.2 por ciento, 6.2 por ciento y 4.1 por ciento, respectivamente. Esta reducción en carreras de informática resulta paradójica considerando la demanda global de profesionales tecnológicos, sugiriendo que los estudiantes podrían estar optando por programas más especializados como desarrollo de software.

Oportunidades Laborales y Brechas de Talento

El mercado laboral latinoamericano presenta oportunidades sin precedentes en sectores específicos. Los egresados de carreras en ciencias naturales, exactas y de la computación se están incorporando a las ocupaciones con mayor crecimiento a nivel mundial. Entre estas destacan los analistas y científicos de datos con un crecimiento proyectado de 47 por ciento, y especialistas en inteligencia artificial y aprendizaje automático con un crecimiento de 46 por ciento. A pesar de estas proyecciones alentadoras, en México solo el 8 por ciento de los egresados se encuentra en dicho sector, evidenciando una brecha significativa entre la oferta educativa y la demanda laboral.

El sector de tecnologías de la información enfrenta desafíos particulares en la región. Según estudios realizados por Experis, el 76 por ciento de empleadores en el sector tecnológico reportan dificultades para encontrar a los profesionales que requieren. Esta escasez de talento representa tanto un desafío como una oportunidad para los estudiantes que decidan formarse en estas disciplinas, garantizando mejores perspectivas de empleabilidad.

Hacia 2050, las ocupaciones que requieren profesionistas de salud, tecnología e industriales concentrarán la mayor parte del empleo entre los jóvenes con licenciatura. Esto incluye profesiones como médicos, enfermeras, programadores e investigadores, así como arquitectos, ingenieros y diseñadores industriales, impulsadas por la expansión de la infraestructura y la demanda de perfiles técnicos especializados.

En términos de remuneración, existe una clara diferencia entre carreras. Las licenciaturas que ofrecen mayores ingresos mensuales en México incluyen TICs con un sueldo promedio de 25 mil 761 pesos, medicina general con 25 mil 732 pesos y administración pública con 25 mil 678 pesos. En contraste, carreras como orientación educativa, industria de la alimentación y trabajo social presentan ingresos significativamente menores, oscilando entre 14 mil y 16 mil pesos mensuales.

La educación superior en América Latina se encuentra en un punto de transformación. Aunque las carreras tradicionales mantienen su presencia en las aulas, la realidad del mercado laboral impulsa a estudiantes y educadores a priorizar formación en tecnología, ciencias de datos e inteligencia artificial. Esta transición no ocurre sin fricciones: existe una brecha notable entre lo que se estudia y lo que el mercado demanda, generando tanto desafíos como oportunidades sin precedentes. Los estudiantes que logren identificar esta desconexión y se formen en disciplinas emergentes estarán mejor posicionados para acceder a empleos de calidad con mejores perspectivas salariales y de crecimiento profesional en los próximos años.

Cómo América Latina Acelera su Transformación Digital

La inteligencia artificial ya no es una promesa futura para América Latina: es una realidad presente que está redefiniendo fundamentalmente cómo trabajamos, producimos y generamos valor en la región. Durante 2025, hemos presenciado un crecimiento acelerado en la adopción de soluciones de IA en el mundo laboral, con empresas de todos los tamaños integrando estas tecnologías en sus operaciones diarias. Lo que hace apenas unos años parecía ciencia ficción ahora es parte del core business de las principales organizaciones latinoamericanas.

Los números hablan por sí solos. América Latina representa actualmente el 14% de las visitas globales a soluciones de IA y ocupa el tercer lugar mundial en descargas de aplicaciones de IA generativa. En México específicamente, el 89% de las empresas planea migrar hacia computadoras con inteligencia artificial integrada en su próximo ciclo de renovación tecnológica, y más del 45% de los empleados ya utiliza IA en sus tareas diarias. Estos indicadores demuestran que la adopción no es un fenómeno marginal, sino una transformación masiva que está alcanzando a organizaciones de diversos sectores.

El Potencial Económico y la Brecha de Inversión

Desde una perspectiva macroeconómica, la IA representa una oportunidad estratégica para una región que ha enfrentado un crecimiento promedio de apenas 1,12% interanual en la última década. Los estudios recientes de la CEPAL revelan que una inversión del 1% en IA podría traducirse en un aumento del 0,4% del PIB, con impactos particularmente significativos en la productividad del trabajo calificado. Sin embargo, existe una paradoja inquietante: mientras la adopción de soluciones de IA crece aceleradamente, la inversión regional en desarrollo de tecnología propia es irrisoria.

América Latina solo capta el 1,12% de la inversión global total en inteligencia artificial. Esta cifra, concentrada mayormente en Brasil, significa que el resto de los países opera con capital y soluciones diseñadas íntegramente en el Norte Global. Esta dependencia tecnológica plantea un desafío crítico: la región está consumiendo soluciones finales desarrolladas en otros países, en lugar de desarrollar talento local capaz de integrar estas herramientas a las realidades específicas de cada contexto productivo.

Capacitación: El Desafío Más Urgente

Si bien la tecnología llega a velocidad acelerada, existe un desfase preocupante en la capacitación de trabajadores. Especialistas señalan que «la tecnología está llegando más rápido de lo que las personas pueden asimilarla». Este gap se refleja en datos alarmantes: el 92% de los equipos de tecnología de la información en México considera que sus empleados no están preparados para aprovechar las capacidades de la IA integrada.

Este desafío de formación es transversal en la región. Las organizaciones reconocen la importancia de invertir en sus equipos, pero la velocidad de cambio tecnológico supera la capacidad de adaptación de los trabajadores. Como señala un director de políticas públicas de Intel, «la adopción es impresionante, pero si no invertimos en la gente, no habrá retorno». La brecha entre quienes saben usar la tecnología y quienes no es el verdadero cuello de botella para maximizar el valor de estas inversiones.

Liderazgo Regional y Oportunidades Diferenciadas

No todos los países avanzan al mismo ritmo. México lidera la adopción con un 14% de sus startups integrando IA, mientras que Perú acelera con un crecimiento relativo del 116%. Chile, Brasil y Uruguay destacan en innovación y tecnología según el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA) 2025. Esta heterogeneidad refleja diferentes niveles de madurez tecnológica, inversión pública y privada, y capacidad institucional.

Para las empresas, la combinación de IA con estrategias de customer engagement representa una oportunidad única para crear propuestas de valor diferenciadas y escalables. En México, las empresas están dispuestas a invertir hasta un 26% más en una computadora si incorpora capacidades de IA local, debido a sus beneficios tangibles. Esto demuestra que existe disposición real a adoptar estas tecnologías cuando se percibe valor concreto.

Un aspecto frecuentemente subestimado es que cuando la IA reside en la computadora local, «las personas pueden trabajar incluso sin internet. Eso cambia la forma en que operan escuelas, gobiernos y empresas en zonas donde la conectividad es limitada». Para una región con brechas digitales significativas, esta característica abre posibilidades transformadoras en territorios menos desarrollados.

La adopción de inteligencia artificial en el mundo laboral latinoamericano representa un punto de inflexión histórico. La región tiene la oportunidad de no solo consumir tecnología, sino de desarrollar capacidades locales que permitan adaptar estas herramientas a sus realidades específicas. Sin embargo, esto requiere un cambio de paradigma: pasar de la dependencia tecnológica a la soberanía digital. Las políticas públicas basadas en evidencia, la inversión en formación de talento y el fortalecimiento de ecosistemas de innovación local son elementos críticos. América Latina está lista para ser protagonista de esta transformación, pero solo si decide invertir en su gente y en su capacidad de innovación propia. El momento es ahora, y las decisiones que se tomen en 2025 determinarán si la región aprovecha plenamente este potencial o continúa en una posición de subordinación tecnológica.

Brecha entre las carreras estudiadas y las demandas laborales en América Latina: un desafío para la empleabilidad y el desarrollo económico

En América Latina, existe una brecha significativa entre las carreras que los jóvenes eligen estudiar y las competencias que requieren las empresas, lo que impacta directamente en la empleabilidad y el desarrollo económico regional. Esta discrepancia se manifiesta en la dificultad que enfrentan las empresas para encontrar talento calificado, a pesar de que muchos jóvenes completan estudios superiores. La problemática se agrava por la rápida transformación tecnológica y los cambios en el mercado laboral, que exigen habilidades específicas y actualizadas que no siempre se reflejan en la oferta educativa.

Uno de los principales factores que contribuyen a esta brecha es la desalineación entre los planes de estudio universitarios y las necesidades reales del mercado laboral. Muchas instituciones educativas mantienen currículos tradicionales que no incorporan las competencias digitales, técnicas y blandas que las empresas demandan hoy en día. Por ejemplo, la integración de tecnologías emergentes, como la inteligencia artificial y la digitalización, es aún limitada en la formación académica, lo que genera una falta de preparación para los nuevos roles laborales.

Además, la infraestructura educativa insuficiente y la resistencia al cambio en los métodos de enseñanza dificultan la actualización de los contenidos y la adopción de nuevas tecnologías en las aulas. Esto se traduce en una formación que no responde a las dinámicas actuales del mercado, especialmente en sectores de alto valor añadido como tecnología, comunicaciones y servicios profesionales.

Las empresas latinoamericanas reportan dificultades para cubrir vacantes debido a esta brecha de competencias. Según estudios recientes, un alto porcentaje de compañías manifiesta problemas para encontrar candidatos con las habilidades técnicas y socioemocionales necesarias, lo que limita su capacidad de crecimiento y competitividad. En España, por ejemplo, el 78% de las empresas reconoce esta dificultad, un fenómeno que también se refleja en América Latina. Esta situación genera un círculo vicioso donde la falta de talento adecuado frena la innovación y el desarrollo económico regional.

Otro aspecto relevante es la falta de programas de formación continua y reconversión profesional que permitan a los trabajadores y recién graduados adaptarse a las nuevas demandas laborales. La rápida evolución tecnológica requiere que los profesionales actualicen constantemente sus conocimientos, pero en muchos países latinoamericanos estos programas son escasos o inaccesibles, especialmente para sectores vulnerables o regiones con menor desarrollo.

La inclusión y diversidad también juegan un papel importante en esta problemática. Estudios recientes indican que la representación de mujeres, personas con discapacidad y grupos LGBTIQ+ en puestos de alta dirección y en sectores tecnológicos es baja, lo que limita el aprovechamiento del talento disponible y perpetúa brechas sociales y laborales. La incorporación de políticas de diversidad, equidad e inclusión (DEIB+A) es clave para cerrar estas brechas y fomentar un mercado laboral más justo y competitivo.

Para enfrentar estos desafíos, es fundamental que los gobiernos, instituciones educativas y empresas trabajen de manera coordinada en:

  • Actualizar los currículos académicos para incluir competencias digitales, habilidades blandas y conocimientos técnicos alineados con las demandas del mercado.
  • Invertir en infraestructura tecnológica y formación docente continua para facilitar la adopción de nuevas metodologías y tecnologías educativas.
  • Desarrollar programas de formación y reconversión profesional accesibles, que permitan a los trabajadores adaptarse a los cambios del mercado laboral.
  • Promover políticas de diversidad e inclusión que amplíen la participación de grupos subrepresentados en sectores estratégicos.
  • Fomentar alianzas público-privadas para crear bolsas de talento y procesos de selección que respondan a las necesidades reales de las empresas.

La superación de esta brecha es un reto urgente para América Latina, ya que impacta no solo en la empleabilidad de los jóvenes, sino también en la capacidad de la región para competir en una economía global cada vez más digital y dinámica. La alineación entre educación y mercado laboral es clave para impulsar el desarrollo sostenible y la inclusión social en los próximos años.

América Latina acelera la adopción de la inteligencia artificial en el mundo laboral: avances, desafíos y oportunidades para 2025

La adopción de la inteligencia artificial (IA) en el mundo laboral de América Latina está experimentando un crecimiento acelerado en 2025, impulsando transformaciones profundas en productividad, servicios y modelos de negocio regionales. Sin embargo, esta expansión tecnológica enfrenta retos significativos en inversión, talento y gobernanza que condicionan su impacto real en el empleo y la competitividad.

Avances en la adopción de IA en América Latina

Según el reciente Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA 2025), elaborado por la CEPAL y el Centro Nacional de Inteligencia Artificial de Chile (CENIA), América Latina y el Caribe concentran el 14 % de las visitas globales a soluciones de IA, superando su peso relativo en la población mundial de usuarios de internet, que es del 11 %. Este dato refleja una aceleración notable en el uso de herramientas de IA, especialmente en aplicaciones listas para el consumidor y de bajo requerimiento técnico, que son ampliamente adoptadas por micro, pequeñas y medianas empresas (MiPYMES).

En términos de liderazgo regional, Chile, Brasil y Uruguay se posicionan como pioneros en la adopción y desarrollo de IA, superando los 60 puntos en el índice ILIA 2025. Colombia se consolida como el segundo país con mayor adopción, con un 29 % de trabajadores que ya utilizan herramientas de IA en su trabajo, superando a México y Argentina. Además, el interés por capacitarse en IA generativa creció en Colombia un 659 % en el último año, lo que evidencia un fuerte compromiso con la formación del talento digital.

Este avance no solo se limita al sector privado: los gobiernos están impulsando la adopción de IA, aunque las empresas privadas aún muestran rezagos en la implementación integral de estas tecnologías. El uso de IA generativa crece rápidamente, con cerca de 280 millones de descargas solo en el primer semestre de 2025 en la región.

Desafíos estructurales y riesgos en el mercado laboral

A pesar del dinamismo, América Latina enfrenta importantes brechas estructurales que limitan el potencial de la IA para transformar el empleo y la economía. La región capta apenas el 1,12 % de la inversión mundial en IA, a pesar de representar el 6,6 % del PIB global, lo que evidencia una insuficiente financiación para investigación, desarrollo y escalamiento tecnológico.

El talento especializado es otro cuello de botella crítico. La escasez de formación avanzada y la fuga de especialistas amplían la brecha con el promedio mundial, aumentando la dependencia externa en soluciones y conocimientos. Además, el mercado laboral regional corre el riesgo de perder hasta 17 millones de empleos si no se adopta la IA con un enfoque humano que integre formación técnica y adaptación de políticas públicas.

El desafío no reside únicamente en la disponibilidad de herramientas, sino en su adopción integral y en el desarrollo del talento que las gestiona. Aunque el 91 % de los empleados que usan IA generativa perciben un impacto positivo en creatividad y pensamiento crítico, solo el 13 % de las empresas ha logrado escalar estas tecnologías a múltiples casos de uso. Esto indica que la transformación digital requiere estrategias sólidas que vinculen tecnología, talento y gobernanza.

Oportunidades para un desarrollo inclusivo y sostenible

La IA tiene un potencial significativo para impulsar la productividad, mejorar los servicios públicos y promover un desarrollo más inclusivo en América Latina, siempre que se fortalezcan la inversión, la formación y la cooperación regional. El uso extendido de herramientas accesibles abre oportunidades para democratizar la innovación, especialmente en MiPYMES, que constituyen el motor económico de la región.

Sin embargo, la gobernanza de la IA aún está en desarrollo. Aunque varios países han diseñado estrategias nacionales, muchas carecen de financiamiento adecuado, mecanismos efectivos de implementación y sistemas de evaluación de impacto. Además, la mayoría de las políticas se centran en la gestión del riesgo, dejando de lado enfoques integrales que incluyan género, sostenibilidad ambiental y promoción de ecosistemas de innovación productiva.

La adopción intencional y estratégica de la IA puede ayudar a América Latina a cerrar brechas de habilidades, mejorar la competitividad del sector servicios y aprovechar oportunidades globales como el nearshoring, que está ganando relevancia en la región. La clave estará en combinar tecnología con talento humano capacitado y políticas públicas que fomenten un desarrollo equilibrado y sostenible.

La transformación digital en América Latina está en marcha y la inteligencia artificial es un motor clave de esta evolución. Para que su impacto sea positivo y duradero, será fundamental superar las brechas de inversión y talento, fortalecer la cooperación regional y diseñar marcos regulatorios que impulsen la innovación con responsabilidad social y ambiental. Solo así la región podrá aprovechar plenamente el potencial de la IA para el futuro del trabajo y el desarrollo económico inclusivo

Brecha entre las carreras estudiadas y las demandas laborales en América Latina: un desafío para la educación y el mercado laboral

En América Latina persiste una significativa brecha entre las carreras que los estudiantes eligen y las competencias que las empresas requieren, lo que genera un desajuste que afecta la empleabilidad y el desarrollo económico regional. Esta discrepancia se debe a varios factores, entre ellos la falta de actualización curricular, la insuficiente formación en habilidades digitales y socioemocionales, y la desconexión entre las universidades y el sector productivo.

Uno de los principales retos es que los modelos pedagógicos universitarios en la región continúan centrados en la transmisión tradicional de contenidos, sin adaptarse suficientemente a las demandas globales ni al desarrollo integral de los estudiantes. Esto se traduce en una formación técnica que no siempre incluye competencias digitales, innovación pedagógica ni habilidades blandas, aspectos cada vez más valorados por las empresas en un mercado laboral en constante transformación.

Además, la capacitación docente es insuficiente para incorporar metodologías activas y tecnológicas que preparen a los estudiantes para los retos actuales. La falta de políticas institucionales integrales que promuevan la integración tecnológica y humanista limita la transformación educativa sostenible, ampliando la brecha entre la formación académica y las necesidades reales del mercado.

La brecha tecnológica y digital también juega un papel crucial, pues existen diferencias significativas en infraestructura, acceso a herramientas y conectividad entre distintas regiones y sectores sociales. Esto genera inequidad en el aprendizaje y limita la participación de muchos estudiantes en procesos formativos que podrían alinearlos mejor con las demandas laborales actuales.

Por otro lado, el enfoque limitado en la formación integral, con predominio de competencias técnicas sobre las socioemocionales y éticas, reduce el desarrollo de una ciudadanía crítica y responsable, cualidades que las empresas valoran para enfrentar desafíos complejos y dinámicos. La dificultad para adaptar los currículos a contextos globales y tendencias internacionales, como la sostenibilidad, incrementa el riesgo de obsolescencia académica y profesional.

En el contexto latinoamericano, la situación se agrava por factores estructurales como la desigualdad social y económica, que afectan tanto el acceso a una educación de calidad como la inserción laboral. Por ejemplo, en Colombia, aunque el mercado laboral muestra señales positivas con un incremento del 7,1% en la generación de empleo entre 2022 y 2025, persisten desafíos para que la educación superior responda a las necesidades del sector productivo y social.

Las empresas demandan perfiles profesionales que no solo dominen conocimientos técnicos, sino que también posean habilidades digitales avanzadas, capacidad de innovación, adaptabilidad y competencias interpersonales. Sin embargo, muchos egresados carecen de estas competencias, lo que dificulta su inserción laboral y limita la competitividad de las organizaciones y la región en su conjunto.

Para cerrar esta brecha, es fundamental impulsar una educación 5.0 que integre innovación pedagógica, tecnología y formación integral, promoviendo el desarrollo de competencias digitales, socioemocionales y éticas. Esto requiere una mayor colaboración entre universidades, empresas y gobiernos para diseñar currículos flexibles y actualizados, así como políticas que fomenten la capacitación docente y la inversión en infraestructura tecnológica.

Asimismo, la inclusión efectiva de grupos vulnerables y la reducción de desigualdades deben ser prioridades para garantizar un acceso equitativo a una educación que prepare para el futuro mercado laboral, tal como lo destacan iniciativas internacionales y regionales.

En conclusión, la brecha entre las carreras estudiadas y las demandas empresariales en América Latina es un desafío complejo que requiere un enfoque integral y coordinado. La transformación de los sistemas educativos hacia modelos más flexibles, innovadores y centrados en el desarrollo integral de los estudiantes es clave para mejorar la empleabilidad, impulsar la competitividad regional y contribuir al desarrollo sostenible. Solo así se podrá alinear la formación académica con las necesidades reales del mercado laboral y preparar a las nuevas generaciones para los retos del siglo XXI.

Principales profesiones estudiadas en América Latina: tendencias y demandas actuales

Principales profesiones estudiadas en América Latina: tendencias y demandas actuales

En América Latina, las profesiones con mayor demanda y matrícula universitaria reflejan tanto las transformaciones tecnológicas como las necesidades sociales y económicas de la región. Actualmente, destacan carreras vinculadas a la tecnología, la salud, la educación y las áreas creativas, que responden a un mercado laboral en constante evolución y a la creciente digitalización.

Profesiones tecnológicas y de ingeniería en auge

El avance de la tecnología y la digitalización ha impulsado un crecimiento significativo en carreras relacionadas con la informática, la inteligencia artificial (IA), el análisis de datos y la ingeniería. Según el Future of Jobs Report 2025 del Foro Económico Mundial, se proyecta la creación de 170 millones de nuevos empleos hacia 2030, de los cuales 70 millones estarán vinculados directamente con tecnología, IA y datos. Esto ha generado una alta demanda de especialistas en Big Data, Machine Learning, desarrollo de software y DevOps, así como habilidades en alfabetización tecnológica y pensamiento creativo.

En el ámbito de la ingeniería, las ingenierías técnicas como la Ingeniería Técnica Industrial, Ingeniería Técnica de Telecomunicación y otras especialidades técnicas son muy valoradas. Estas carreras ofrecen salidas laborales en sectores como la manufactura, telecomunicaciones, construcción y consultoría ambiental, sin necesidad de cursar un máster habilitante para ejercer en países como España, lo que facilita la movilidad laboral para profesionales latinoamericanos.

Crecimiento de las profesiones creativas y artísticas

Paralelamente, las profesiones artísticas han experimentado un crecimiento notable, especialmente en áreas vinculadas a la producción digital y multimedia. Carreras como diseñador de videojuegos, director de arte y diseñador de interiores están ganando terreno en la región. La demanda internacional y local por profesionales capaces de crear contenido visual, animaciones y experiencias interactivas ha impulsado la oferta educativa en estas áreas, con programas de maestría que combinan creatividad, gestión y tecnología digital.

Este auge responde a la expansión de industrias culturales y creativas, así como a la digitalización de medios y publicidad, que requieren profesionales con habilidades interdisciplinarias para gestionar proyectos artísticos y creativos con una visión innovadora.

Profesiones en salud y educación con alta relevancia social

Las carreras relacionadas con la salud y la educación mantienen una demanda constante debido a la necesidad de mejorar la calidad de vida y la inclusión social en la región. Por ejemplo, la educación especial y la atención a necesidades educativas especiales (NEE) son áreas con creciente interés, apoyadas por programas de formación avanzada que incorporan neurociencias y metodologías inclusivas. Estos programas, muchos de ellos en modalidad online, permiten a los profesionales actualizarse y responder a los desafíos de la diversidad en el aula.

Asimismo, la salud pública y las profesiones vinculadas a la prevención y atención médica continúan siendo prioritarias, especialmente en contextos donde la pandemia y otras enfermedades han resaltado la importancia de sistemas sanitarios robustos.

La combinación de estas tendencias refleja un mercado laboral latinoamericano que valora tanto la innovación tecnológica como la responsabilidad social, con un fuerte impulso hacia la formación continua y la adaptación a nuevas demandas.

La región enfrenta el reto de cerrar la brecha de talento calificado, especialmente en tecnología, donde el 59% de la fuerza laboral necesitará mejorar sus habilidades para no quedar rezagada. Las empresas están respondiendo con estrategias de capacitación interna y búsqueda de nuevos talentos especializados, lo que abre oportunidades para profesionales formados en estas áreas emergentes.

En resumen, las principales profesiones estudiadas en América Latina hoy son un reflejo de la convergencia entre tecnología, creatividad y compromiso social. Las carreras en ingeniería técnica, tecnología de la información, profesiones artísticas digitales y educación especial lideran la matrícula universitaria y la demanda del mercado, marcando el camino hacia un futuro laboral más dinámico y diversificado.

Integración de la inteligencia artificial en el entorno laboral de América Latina

La integración de la inteligencia artificial (IA) en el entorno laboral de América Latina ha marcado un punto de inflexión en la era post-pandémica. La pandemia aceleró la adopción de tecnologías digitales, y la IA no es la excepción. Esta tecnología está transformando la forma en que las empresas operan, mejorando la eficiencia y la competitividad, pero también plantea desafíos significativos en términos de empleo y capacitación.

Oportunidades de la IA en el Mercado Laboral Latinoamericano

La IA ofrece una serie de oportunidades para el mercado laboral latinoamericano. En primer lugar, puede aumentar la productividad y la competitividad de las empresas, mejorando la eficiencia de los procesos y la toma de decisiones. Esto se traduce en una mayor capacidad para competir en mercados globales, lo que es especialmente beneficioso para las pequeñas y medianas empresas (PYMEs), que constituyen el 99% del tejido empresarial de la región.

En el ámbito educativo, la IA permite el desarrollo de sistemas de aprendizaje personalizados, que se adaptan a las necesidades individuales de cada alumno. Además, facilita la automatización de tareas administrativas, liberando a los profesores para centrarse en la enseñanza. Esto es crucial en una región donde los sistemas educativos enfrentan desafíos significativos en términos de acceso y calidad.

En el sector financiero, la IA agiliza las operaciones, mejora la experiencia del cliente y fortalece la seguridad en las transacciones. Esto es particularmente relevante en un contexto donde las FinTechs están en constante expansión. Además, en la agricultura, la IA ayuda a optimizar los cultivos y gestionar recursos de manera sostenible, lo cual es vital para una región con una rica tradición agrícola.

Desafíos Laborales y Regulatorios

A pesar de las oportunidades, la adopción de la IA en América Latina también enfrenta desafíos significativos. Uno de los principales retos es el impacto en el empleo. La automatización puede generar pérdidas de puestos de trabajo, especialmente en sectores susceptibles a la automatización, como la manufactura y los servicios administrativos. En México, por ejemplo, más del 56% de los trabajadores se encuentran en sectores con alto riesgo de automatización.

Además, la IA puede profundizar las desigualdades laborales. Las mujeres tienen 1,5 veces más probabilidades que los hombres de trabajar en ocupaciones con alto riesgo de automatización, lo que podría exacerbar la desigualdad de género en el mercado laboral. Por otro lado, la falta de capacitación digital y la informalidad laboral son barreras significativas para que los trabajadores se adapten a las nuevas tecnologías.

En términos regulatorios, América Latina enfrenta el desafío de crear marcos legales que protejan los derechos laborales y promuevan una transición justa hacia la economía digital. La Confederación Sindical de Trabajadores/as de las Américas (CSA) destaca la importancia de que el movimiento sindical lidere las discusiones sobre regulación y transición justa en la era de la IA.

Estrategias para una Integración Exitosa

Para aprovechar al máximo las oportunidades de la IA y mitigar sus desafíos, es crucial implementar estrategias que promuevan la capacitación y el reskilling de la fuerza laboral. Esto incluye programas de formación en habilidades digitales y la promoción de políticas de equidad digital que aborden las brechas de género y la exclusión tecnológica.

Además, las empresas deben adoptar un enfoque ético en el uso de la IA, asegurando que las tecnologías sean transparentes y no discriminatorias. Esto implica desarrollar sistemas de IA que respeten los derechos humanos y laborales, y que contribuyan a una sociedad más justa y equitativa.

En resumen, la integración de la IA en el entorno laboral de América Latina es un proceso complejo que ofrece tanto oportunidades como desafíos. Para que esta tecnología sea un motor de desarrollo y no un factor de exclusión, es esencial abordar los retos estructurales y regulatorios de la región, promoviendo una transición justa y sostenible hacia la economía digital.